En un listado de franquicias baratas y exitosas no podían faltar las franquicias de DIA. El grupo lleva más de 30 años concediendo a las personas con afán emprendedor la posibilidad de poner en marcha su propio negocio y de formar parte, al mismo tiempo, de una gran red comercial, que se ha caracterizado siempre por la cercanía con los clientes, creando así el mejor modelo de proximidad.
Este modelo de supermercado está proliferando de manera muy especial en las ciudades al acercar al consumidor esas ofertas y precios económicos que, hasta hace unos años, solo se podían encontrar en las grandes superficies que, por regla general, solían estar ubicadas a las afueras.
De hecho, la proximidad de los establecimientos es uno de los factores clave para seis de cada diez consumidores en España, según señala un estudio realizado hace un año por la consultora Kantar Worldpanel. El segundo motivo más citado por los encuestados es la relación calidad-precio. Lo que significa que nuestras decisiones de compra tienen que ver con otros factores ajenos al precio.
Uno de esos factores que también cobra relevancia, no solo en el sector de la distribución, es la confianza. Este sentimiento es el que nos motiva a comprar en un establecimiento o en otro, pero ¿qué debemos hacer para generar ese ambiente de familiaridad con los clientes? Nuestros franquiciados saben muy bien que esa confianza hay que ganársela a pulso todos los días.
Si ayudamos una vez a un cliente, aún sin venderle nada, tenemos muchas más probabilidades de que regrese en un futuro y acabe comprando en nuestra tienda, o lo que es mejor, que se convierta en un embajador de nuestra marca.
Los clientes buscan el máximo ahorro, pero no por ello dejan de lado el factor de la confianza ni la calidad del producto, y para contrastar la relación entre calidad y precio se sirven de experiencias anteriores, de valoraciones de otros clientes…
Etapa 1. El comprador toma conciencia de que tiene una necesidad y de que existen una serie de empresas que pueden satisfacérsela
Etapa 2. Busca información y evalúa las diferentes opciones
Etapa 3. Llega el momento de la decisión de compra. El consumidor está listo para seleccionar un proveedor y realizar su compra. En este punto, lo que valora es nuestro nivel de ejecución y de atención al cliente.
Etapa 4. Valoración del producto. El trabajo de cualquier emprendedor no termina con la venta de su producto, ya que la mayoría de los compradores seguirán investigando, pero si la experiencia que han tenido con nosotros ha sido buena, hablarán bien de nuestro producto.
Estamos en la era del cliente, en la que el consumidor realiza su propio estudio para entender sus necesidades, buscando en el mercado cómo satisfacerlas.
Montar un negocio o una franquicia en los tiempos que corren no tiene por qué convertirse en una gran odisea. Solo necesitas contar con el respaldo de una gran compañía.
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